Conocéis la canción de Bisbal? Pues eso es lo que me pasó a mí.
Desde que me separé, me hice asiduo de páginas de webcams; me daban lo que necesitaba, dosis de sexo, sin complicaciones, con bellas y agradables chicas que ante todo no me daban la matraca. Por cam todo era más fácil, hasta que conocí a Cherry. Nunca me había conectado con ella, pero ese día, me apeteció su aspecto dulzón. Enseguida congeniamos y poco a poco, esa gatita se convirtió en mi droga. Me conectaba un montón de minutos….Me di cuenta que aquello se me iba de las manos, mi economía no permitía tantos excesos, pero Cherry me hacía perder el norte. Un día ya decidido a cortar con el tema, se lo conté a mi chica, le conté que no me iba a conectar más porque no podía con aquel ritmo. Ella rápidamente me dijo: - Está bien amor, pero quiero despedirme como te mereces.
Quedamos una tarde de invierno en el centro de la ciudad, cuando nos vimos, Cherry, no medio palabra; simplemente me dio el beso más increíble que me habían dado nunca. No sé si duró tres o diez minutos, me saltaba el corazón, estaba hirviendo,….Y tal como la encontré, desapareció.
Desde entonces, no ha habido día que no me conecte con ella, trabajo para ella porque sigo esclavo de sus besos…
viernes, 26 de marzo de 2010
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